Terapias2017-03-10T19:28:29+00:00

Terapias

A través de una psicoterapia de orientación dinámica, se trabaja en la resolución de los conflictos  que generan en la persona síntomas y malestar.

El objetivo es  resolver la forma en que los factores tanto conscientes como inconscientes,  afectan a las relaciones y los patrones de comportamiento actuales, así como ayudar a la persona a lidiar tanto con su mundo interno como con  la realidad que le rodea.

Se ofrecen distintos tipos de abordajes terapéuticos, dependiendo de las necesidades específicas de cada paciente:

Este tipo de terapia es útil en:

  • Situaciones de crisis. En las diferentes etapas del desarrollo personal se atraviesan momentos especialmente críticos como: adolescencia, diferentes situaciones de pérdida, conflictos sentimentales, rupturas de pareja, dificultades de ajuste en el ámbito laboral, nuevos roles como la maternidad o paternidad, jubilación, cuidados de personas dependientes…
  • Control y seguimiento de trastornos mentales de larga evolución enfocados a la mejor adaptación social y autonomía.

Este tipo de Psicoterapia está especialmente indicada para personas que, motivadas por las dificultades de sus síntomas, desean abordar estos desde sus orígenes. Esto significa promover cambios en su estructura de personalidad y analizar sus mecanismos de defensa desde un marco de referencia teórico psicoanalítico.

La mayor parte de los pacientes adoptan una actitud pasiva frente a sus síntomas tratando de aliviarlos pero sin cuestionarse su inicio y desarrollo en el contexto de su personalidad y experiencias biográficas. Desde este enfoque es necesario cierto interés y compromiso personal por parte del paciente para involucrarse en este proceso junto al psicoterapeuta.

A la motivación de una psicoterapia dinámica se llega también desde el deseo de un conocimiento más profundo de uno mismo, sin necesidad de estar bajo la presión de una sintomatología clínica. En esta circunstancias se pueden encontrar personas que han padecido un trastorno tipificado o bien, quienes sin padecerlo, se sienten motivados a un mayor conocimiento de si mismos.

Un último contingente de personas que acuden a este tipo de terapia lo hacen por motivos profesionales, para el manejo de otros pacientes desde diferentes ámbitos sanitarios (enfermeras, trabajador social, terapeutas ocupacionales, psicólogos y médicos).

Algunos pacientes se benefician, además de las modalidades citadas anteriormente, de su inclusión en un Grupo Terapéutico.

Los grupos se forman desde una cierta homogeneidad de patologías y edades. Esta modalidad terapéutica es especialmente útil en pacientes que tienen dificultades relacionales o de percepción de sus propios procesos mentales, dado que es más fácil observarlos en otros miembros del grupo.

Hoy en día por la falta de tiempo, por difilcultad de desplazamiento, por traslado de ciudad o país, por motivos laborales o por motivos familiares; acudir a consulta puede resultar complicado. Desde este Centro ofrecemos la posibilidad de realizar el tratamiento psicoterápico on-line para adaptarnos a las necesidades de los pacientes.

Esta modalidad está sometida a los mismos principios y garantías éticas y deontológicas que la psicoterapia presencial. Tan solo será necesario tener Internet de banda ancha, el programa Skype instalado y todo lo necesario para mantener una conversación (cámara web, auriculares, altavoces y micrófonos).

Preguntas Frecuentes

Se trata de un tratamiento científico, de naturaleza psicológica que, a partir de manifestaciones psíquicas o físicas del malestar humano, promueve el logro de cambios o modificaciones en el comportamiento, la salud física y psíquica, la integración de la identidad psicológica y el bienestar de las personas.

Desde nuestra orientación dinámica se tienen en cuenta conceptos que involucran procesos mentales inconscientes. El objetivo es  tratar de revelar la forma en que dichos factores inconscientes afectan a las relaciones y los patrones de comportamiento actuales y ayudar a la persona a lidiar con su mundo interno y la realidad que le rodea.

En este centro se aboga por una psicoterapia activa, focal, flexible en sus múltiples formas de intervención y que junto al papel fundamental de hacer consciente lo inconsciente, enfatiza la importancia de la memoria  procedimental, de la reestructuración cognitiva, del cambio en la acción y la exposición a nuevas experiencias.

No se limita a modificar síntomas sino que está dirigida a cambiar la personalidad, los rasgos que producen sufrimiento y los patrones disfuncionales en las relaciones personales.

Se recomienda acudir al psicólogo cuando sea indicado por un profesional de la salud, del ámbito educativo, social u otro.

Generalmente se consulta con un psicólogo cuando algo que no se pudo elaborar empieza a hacer síntomas en el cuerpo, generando, en ocasiones, algún trastorno como ansiedad y/o depresión, que nos impide vivir y experimentar bienestar generando malestar u sufrimiento.

No obstante, cualquier persona puede beneficiarse de los servicios psicológicos y psicoterapéuticos ya que están orientados a incrementar y mantener el bienestar general, promover la libertad para tomar decisiones y desenvolverse adecuadamente en la vida cotidiana y los problemas que puedan surgir en ella.

Un profesional de la salud, principalmente psicólogo o médico, que  ha realizado una formación específica en el área de la psicoterapia,  en una institución reconocida con programas de formación acreditadas, que cumplen parámetros de rigor y calidad.

¿Qué duración tiene un tratamiento psicoterápico?

Es imposible determinar el tiempo exacto ya que la psicoterapia depende del paciente y el psicoterapeuta. Cada persona, según sus conflictos, sus recursos, su motivación y otros factores evoluciona de forma distinta.

Tras las primeras entrevistas de consulta se puede establecer un acuerdo terapéutico en el que se especifiquen diferentes parámetros, tales como: honorarios, objetivos, intervalos entre sesiones, duración de las mismas…

Se crea un espacio de confianza, flexible y adaptado a problemas específicos de cada uno de nuestros pacientes. Un lugar donde psicoterapeuta y  paciente puedan trabajar sobre aquellos conflictos que nos alejan de un estado de salud plena, entendiendo por salud “un estado de completo bienestar físico, mental y social; y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”

La propuesta de este espacio terapéutico es acompañar a persona a reflexionar, identificar y elaborar aquello que genera malestar; de poner en palabras las sensaciones, emociones y necesidades, identificar mandatos familiares que pueden estar obstaculizando las elecciones, comprender la forma en que se relaciona con los demás y que tipo de elección en los vínculos que sostiene, elaborar y enfrentar las dificultades propias de cada etapa vital, flexibilizar creencias disfuncionales que enferman, comprender el modo en que se ve a si mismo y a los demás y como ello interviene en el significado de que se dan a las vivencias, poder diferenciar lo que depende de uno y lo que no, aceptar aquello que no se puede cambiar y aprender a convivir con ello.

El psicoterapeuta acompañará al paciente durante todo el proceso terapéutico. A medida que se va avanzando, la persona irá adquiriendo una mayor comprensión de sí mismo, mayor confianza y capacidad para gestionar sus emociones, un verdadero crecimiento evolutivo que se traducirá con el tiempo en cambios positivos concretos en alguna o muchas áreas, mejorando su calidad de vida.

La forma habitual de proceder es asistir una vez en semana; en momentos puntuales se pueden aumentar las visitas a dos veces a la semana o reducir a una cada 15 días, el profesional indicará qué frecuencia es la mejor en cada momento del proceso.